El blanqueamiento dental es un tratamiento estético que aclara el tono de los dientes, los deja más blancos y brinda una sonrisa más linda. Los dientes se amarillan con el paso de los años por el consumo frecuente de los alimentos con colorantes, hábitos como el té, café, cigarrillo, vino tinto, y otras sustancias como medicamentos usados por periodos largos.

Actualmente existen muchos métodos para blanquear los dientes, ya sea en su domicilio o en consultorio.

El blanqueamiento domiciliario, consiste en el uso de unas férulas de plástico perfectamente adaptadas a sus dientes, que se cargan noche a noche con un gel blanqueador.

En un par de semanas o menos se empezará a notar el efecto del gel y se debe seguir usando hasta llegar al tono deseado.

Por otro lado, las técnicas usadas en consultorio incluyen el uso de un gel o agentes de mayor concentración que se activan con una luz halógena muy potente.

Actualmente contamos con uno de los sistemas más modernos de blanqueamiento, el sistema ZOOM, el cual en una sesión le llevará a obtener ese tono de blanco en sus dientes que le permitirá mostrar una sonrisa perfecta.

Se aísla la boca del paciente y las encías; luego colocamos un gel especial sobre las caras anteriores de los dientes y finalmente se dejan bajo la exposición del un láser durante 30 minutos.

El resultado es más que sorprendente.

Se puede complementar con alguna otra técnica de ser necesario. Las molestias posteriores por sensibilidad, son casi nulas.

Los pacientes con hábitos son los casos más difíciles. Después del blanqueamiento dental, bajo cualquier técnica, habrá que tener aún mucho cuidado con algunos alimentos o hábitos ya que podrían pintar los dientes nuevamente.

Tener una sonrisa blanca y radiante está completamente a su alcance. Los nuevos avances permiten así hacerlo sin molestias y en corto tiempo.